"Demasiados" ratoneros.


20 de junio de 2012,Comunidad de Madrid, zona centro.

Mediados de junio, termina la primavera, un ratonero levanta el vuelo desde el camino y se posa cerca, en la rama de un pino. Se deja ver, se trata de un joven del año. En Madrid los primeros vuelan nada más entrar en junio. Luego permanecen un tiempo cerca del nido, el plumaje y sus voces les delantan, también su conducta. Me encanta el grueso moteado que muestra sobre un fondo de tono crema amarillento y blanco. Es una de las pocas especies en las que el plumaje juvenil me gusta mucho más que el que lucirán tras las sucesivas mudas (ficha del ratonero en el Atlas de identificación de Aves de Aragón, ver la tercera página).

A treinta metros del nido vacío, hay otro nido mucho menos llamativo, el de unos rabilargos. Está alto, no demasiado elaborado, distingo cuatro cabezas y ya se les ve la sombra de lo que será su capirote negro. A menos de cien metros otro nido igual, en la zona hay un ruidoso bando de rabilargos e imagino que algunos nidos más, así que sigo mi paseo, no es cuestión de estar molestando en un lugar tan sensible. Poco después una perdiz asoma en el camino y junto a ella un pollo, me han visto y permanecen alerta. Tardan un tiempo en comenzar a moverse, que es lo que estoy esperando. El adulto emite unas señales y se aleja seguido de al menos seis pollos. Son pequeños aún, pero ya capaces de volar.


 
Ni la perdiz ni el rabilargo de las fotos son de estos días. Los campos están secos y amarillos y la encinas hace tiempo perdieron la flor.

Andan los campos frenéticos por estas fechas, llenos de novedades, y que distinto puede ser el destino de los recién incorporados, comer o ser comidos.

El ratonero es la rapaz más abundante en Europa. En Reino Unido se propuso un plan para el control de sus poblaciones, a petición de los "cazadores", pues al parecer comen demasiados pollos de faisán y los escopeteros se quedan sin diversión. Cuesta creerlo pero podéis verlo en este enlace: http://www.care2.com/causes/success-uk-backs-down-on-buzzard-plan.html.

En Estados Unidos tienen otra especie de ratonero igualmente abundante: ratonero o busardo colirrojo -Red-tailed Hawks- (Buteo jamaicensis, para algunos forma una superespecie con nuestro Buteo buteo -no es que tengan superpoderes, sino que son especies muy cercanas taxonomicamente- e incluso se la ha incluido en la misma especie Buteo buteo. El genero Buteo tiene 28 especies reconocidas actualmente).

Creo que no hay ningún plan de control de ratoneros en USA. La pareja que cría cerca del Central Park de Nueva York, alguna vez tuvieron un incidente con un nido, pero ahí siguen (copio mas enlaces que merecen la pena, unas fotos ciertamente llamativas: http://www.palemale.com/june202012l.html ; http://www.palemale.com/june192012s.html ; http://www.flickr.com/photos/rbs10025/7213345248/in/photostream/). Unos 300 km hacia el interior, en la ciudad de Ithaca, hay otra familia de ratoneros urbanita. Tienen el nido en el campus universitario. Os recomiendo el siguiente vídeo resumen de como ha ido la temporada de cría de este año, una maravilla, por cierto muy atentos al minuto 2'05''.

¿Llegaremos a ver ratoneros en nuestras ciudades? quien sabe, ya tenemos halcones y cernícalos, y hasta búhos reales.

PD. Hace tanto que no subo nada que casi ni me acordaba de como se hacía. Un saludo a todos los que me seguís.

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Una abubilla a cada paso.

Finales de mayo. Madrid, zona centro y pie de sierra.


Finaliza mayo y los caminos se llenan de abubillas, o eso me ha parecido estos días. Realmente las abubillas no han sido las únicas que han abandonado el nido en estas fechas, grupos familiares de multitud de especies pueden verse continuamente.



Son tardes de tormenta, también de resoplidos de sisones en sus tribunas, de pollos volantones, de pastos altos en los que pasar desapercibido, de tantas cosas. Por cierto, aprovecho para recordaros que si os encontráis en el campo con alguna cría de cualquier especie, tanto aves como mamíferos, no la recojáis. Valorad la situación, si está tranquila y en aparente buen estado sus padres estarán cuidando de ella con normalidad, no la haremos ningún favor recogiéndola.


Y con estos días de mayo, he juntado un vídeo de varios minutos, donde podéis ver un poco de todo esto. Sisones cantando o resoplando, una jovenzuela abubilla en el camino, crías de ciervo y gamo entre la hierba, algunas serpientes, mariposas y otros bichos, tormentas, gorriones y alcaudones en familia.






El famoso sisón (Tetrax tetrax) en su tribuna.




Cardamine, las semillas saltarinas.

Mastuerzo menor o amargo. Nativa de Europa y Asia, ha colonizado recientemente el continente americano Hojas comestibles y parecidas al berro de agua.

El mastuerzo menor (Cardamine hirsuta). Es una plantita abundante, una de esas pequeñas flores de nuestros campos -y ciudades- que yo llamo invisibles. Semanas antes de la explosión de color de la primavera, podremos ver sus diminutas flores, discretísimas, pero a finales de abril, en plena primavera, la cardamine quedará oculta en el herbazal.

Las flores no pasan de unos pocos milímetros.

Pertenece a la familia de las crucíferas. Creo que este nombre viene de los cuatro pétalos que presentan normálmente extendidos en cruz.

Brassica barrelieri. Otra crucífera abundante, pero no es la protagonista de esta historia.

Silicuas de Cardamine hirsuta

Los frutos de las crucíferas también son característicos de esta familia. En este caso reciben el nombre de silicua, por ser más de tres veces más largo que ancho. Si no superan esa proporción se denominan silículas.

Se puede apreciar el crecimiento de los ovarios, que en poco tiempo serán silicuas, el característico fruto seco de estas plantitas.

Las semillas salen disparadas por un enrrollamiento repentino de las valvas del fruto desde la base. En este caso, el mecanismo de dispersión se denomina autocoria, por no depender del viento, o de los animales, y tratarse de una acción activa por parte de la planta.

Inmerso en la primavera, para encontrarla no basta con bajar la vista, hay que agacharse, y mientras estás pendiente de una flor y otra, o un insecto, o una araña, la descubres, la recuerdas, acercas los dedos, bastará un roce para que los frutos maduros se abran, las semillas salen disparadas y te golpean con energía en la cara, es toda una sorpresa y pasas los dedos por la planta de al lado y buscas otras, y se repite la acción, una de las valvas de la silicua se separa bruscamente, las semillas saltan y vuelven a golpearte, una curiosa sensación. Es evidente que se trata de un mecanismo de dispersión de semillas, estas saltaran con cualquier roce, el paso de un conejo, o incluso la llegada de un pajarillo dispuesto a dar buena cuenta de ellas, las semillas tampoco es que vayan muy lejos -desde nuestro punto de vista-, quedarán dispersas alrededor, este hecho, unido a la gran cantidad de semillas producidas, será lo que las salve y las facilite un futuro exitoso, es de suponer que los pajarillos no darán con todas, los verdecillos, pardillos, jilgueros, pinzones, escribanos.

Al mismo género pertenece el Berro de prado, Cardamine pratensis, mucho menos discreta, con flores de un delicado color rosa. Estas las encontré en una zona de pasto de montaña encharcado.

Cardamine pratensis, menos discreta que la anterior. No la he puesto a prueba para comprobar si también saltan sus semillas.

Entre las plantas existen múltiples estrategias para la dispersión de las semillas, podéis leer más aquí, en un blog interesantísimo, y hay otras especies que también expulsan con fuerza sus semillas, la más conocida es el pepinillo del diablo, podéis verlo aquí en acción.

Águila Pescadora en un mar de verde.

Colmenar Viejo (Madrid), 7 de abril de 2011.


A primera vista, desde lejos, había apostado a que la rapaz posada en la torreta era un ratonero, que otra cosa sino. A traves de los prismáticos descubro a la pescadora, escoltada por una pareja de urracas, que descansa y otea desde la torreta. No sé si llegó a pasar la noche ahí, es cierto que ya se ponía el sol.


No es demasiado raro ver Águilas Pescadoras en Madrid. Durante sus migraciones pueden aparecer en cualquier punto de la Península. La población del norte de Europa acostumbra a nidificar próxima a embalses, lagos o ríos. Muy pocos días antes se producían citas de la especie en los embalses más próximos a Colmenar Viejo. Aún así siempre es una alegría encontrársela.

La primera vez que vi una pescadora fue en el embalse de Navalcán (Toledo), el 8 de octubre de 1992, al poco de amanecer pude verla pescar y seguidamente comer en la orilla. Este fue uno de los lugares en que primero empezó a observarse la invernada de estas águilas en España, un fenómeno relativamente reciente una vez que empezaron a recuperarse las poblaciones europeas, sin embargo en este caso, por la fecha, se trataría de un ave en paso migratorio, de camino al África Tropical donde suelen pasar el invierno.

Las fotos son pésimas pero, como en otras ocasiones, no me resisto a mostrároslas.

Las electrocuciones son una importante causa de mortalidad en esta rapaz.

La mosca tigre.


Os presento a la Mosca tigre (Eristalinus taeniops), al parecer inconfundible, ya os habéis fijado en sus ojos ¿verdad? Es tal vez uno de los sírfidos más populares de la blogosfera.

Los sírfidos son una familia de moscas bien conocida en otros países de Europa, no tanto aquí, y es que son unas moscas que resultan atractivas y además nos son simpáticas, en algunas especies sus larvas depredan los pulgones. La hembra realizará la puesta donde estas puedan alimentarse y por ello son importantes en el control de plagas. Los adultos por su parte contribuyen a la polinización, es decir, son unos de esos insectos clasificados como beneficiosos.


Como muchos otros insectos utiliza el truco del disfraz como estrategia defensiva. En este caso podéis ver su parecido con una abeja, otros se disfrazan de avispas, pero los sírfidos no pican, son inofensivos.


Los machos (debajo) tienen los ojos en contacto, mientras que la hembra (arriba) los tiene separados.


Los grandes ojos compuestos de las moscas están formados por un números variable de unidades llamadas facetas (cientos de ellas), cada una de las cuales tiene un cristalino que capta una parte de la imagen. Prácticamente en un campo de visión de 360 º no se les escapa el más mínimo movimiento. Además del par de ojos compuestos (característicos de insectos y crustáceos y también presentes en moluscos y anélidos), presentan tres ocelos, pequeños ojos simples dos de los cuales podéis ver bien en las fotos.


Los sírfidos también son conocidos como moscas cernícalos, por su capacidad para mantenerse en el sitio cuando vuelan. Si no los conocéis todavía, esa es una buena pista para que podáis localizarlas la próxima vez que salgáis al campo. Recordad también que frecuentan las flores y recuerdan abejas o avispas.

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El canto de los sapos corredores.

22 de febrero de 2011. Madrid.

Uno de los paisajes sonoros habituales de estas fechas es el coro de sapos corredores (Epidalea calamita). Con sus cantos tratan de defender ante otros machos un pequeño territorio en el que esperan a las hembras, estas reconocerán a los machos de mayor tamaño por la potencia de sus cantos, pero en muchas ocasiones serán otros machos los que consigan a la hembra. De hecho los llamados machos satélites esperan en silencio cerca de machos grandes para unirse a las hembras que se acerquen. Una vez en amplexus la hembra dificilmente podrá ser separada del pretendiente.

Amplexus
Macho cantando
A veces varios machos tratan de unirse a una hembra

En el vídeo dos machos cantan muy próximos entre sí, forman parte de un coro no especialmente numeroso reunido en un somero encharcamiento. Otro macho espera en silencio muy cerquita de uno de los cantores. En otros puntos hay parejas en amplexus y ya encuentro la primera puesta. Alejados del agua, en medio del camino, un macho se ha hecho con una hembra, me pregunto cual será el final, los veo durante largos minutos sin desplazarse, la hembra como haciendo esfuerzos por tomar aire en alguna ocasión, así no sé si llegarán al agua y no entiendo que no tengan en cuenta ese pequeño detalle fundamental para su éxito reproductivo.




En poco tiempo podremos ver los primeros renacuajos, en cualquier charco, en cualquier camino, y si el tiempo acompaña y no se secan antes de tiempo, cientos de pequeños sapitos (de 8,3 a 13 mm), deliciosas miniaturas, correrán a nuestros pies esta primavera.





Hay años, sin embargo, que la sequía impide por completo que lleguen a buen fin las puestas de los sapos corredores, incluso en años consecutivos puede haber zonas donde no se vean sapitos. Estás grandes mortandades de puestas se verán compensadas por los éxitos explosivos que tendrán lugar en los años de lluvia. La abundancia de sapitos puede ser tal, que en ocasiones se asocie su repentina presencia con lluvias de sapos.

Setecientas grullas.

24 de febrero de 2011. Madrid.

Después de verlas y oírlas durante más de una hora, cientos de ellas, más de 2000 aves, tal vez hasta 3000, en un paso constante al norte de la capital, aún tengo la cabeza llena de grullas.

Igual que otros años, cruzan desde el Monte de El Pardo hacia el este, imagino que para luego retomar su ruta hacia el noreste. Pasan de la cuenca del Manzanares a la del Jarama. El espectáculo sonoro es único, a escasa distancia de la gran urbe, ese gran territorio empeñado en convertirse en algo inhabitable. Trompetean con excitación, uno no puede dejar de pensar que con alegría, vuelven a casa. Abandonan la Península, su residencia de invierno, su casa también de toda la vida.

Setecientas grullas son las que podéis ver en la siguiente imagen. Las he contado, una a una. No es cierto, para ser correcto, creo que faltan un par de ellas para las setecientas. En ese momento daban vueltas, ganaban de nuevo altura aprovechando alguna corriente de aire caliente ascendente, una térmica. Luego planearán, poco a poco perderán altura y al final aprovecharán otra térmica para ascender una vez más. De este modo su largo viaje se realizará con el menor gasto energético, en un planeo casi continuo.

Setecientas grullas

Son las tres de la tarde, imagino que esta mañana, en cuanto el aire empezó a calentarse, iniciaron viaje desde Extremadura, y me pregunto si está noche dormirán en Gallocanta. En estas fechas, en la laguna de Gallocanta, al sur de Zaragoza, se llegan a censar más de 20.000 grullas cada día*.

Este espectáculo se repite cada año. Desde el 20 de febrero, o un poco antes, siempre en función de la climatología, en pocos días, miles de grullas cruzan el cielo madrileño. Incluso en las grandes ciudades la gente se detiene asombrada, imposible no oírlas.




No olvidéis que es un vídeo para oírlo.

*P.S. Parece que me he quedado muy corto con la cifra de grullas que pueden verse en Gallocanta estos días. Justamente este día, el 24 de febrero, se contaron 63.000 grullas por la mañana. La mayoría partieron hacia el N al mediodía. Al atardecer llegaron unas 56.000 grullas a pernoctar, pienso que es muy probable que entre ellas estuvieran las que aparecen en el vídeo. En total ese día se contaron 114.000 grullas. Podéis ver la noticia aquí.
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